Un pequeño trozo de tela y un cordón… ¡Esta decoración es un encanto!

Las cortinas romanas pueden complementar y decorar las ventanas en cualquier habitación. Estas bellas decoraciones, especialmente compactas, encajan perfectamente en el interior de la cocina, donde todo tiene que ser lo más cómodo y funcional posible. Si no lograste encontrar persianas romanas de tus sueños, no te preocupes, ya que fácilmente las puedes coser tú misma.

«Simplemente Genial» te propone aprender a coser esta sencilla cortina, a partir de prácticamente cualquier tejido, como, por ejemplo, la fina, delicada, y transparente tela de tul. No obstante, sigue siendo preferible utilizar materiales densos y duros que mantengan su forma.

Por último, si tu interés es ubicar estas cortinas en la cocina o en el baño, recuerda elegir telas que repelan la humedad. Bueno, ahora sí comencemos…

Cómo coser cortinas romanas

Necesitarás

  • tela para cortinas
  • cinta con pegatina a lo largo de las cortinas
  • 7-8 pasadores de metal, madera o plástico, de 4-5 mm de diámetro, y de longitud – 3 cm más cortas que el ancho de la cortina
  • pequeños anillos de plástico con un diámetro de 10-12 mm
  • cuerda de nylon
  • varilla contrapeso
  • tablilla de madera o una barra

Procedimiento

  1. Define, si tu cortina será entera o conformada de varios cuadros. Toma las medidas de la ventana – este es el paso más importante.
  2. A las medidas de la ventana añádele 5-7 centímetros para las costuras laterales y 10-15 centímetros en la parte superior e inferior. Antes de proceder a cortar la tela, a fin de no cometer error en los cálculos, mantén la tela durante unos minutos en remojo en agua caliente, sécala y plánchala. El número y tamaño de pliegues quedará determinado por la altura de la ventana y la longitud de las futuras cortinas.
  3. En el lado inverso de la tela, realiza una marca para los pliegues, tal como indica el diagrama. Estas líneas deben estar a la misma distancia unas de las otras, así como ser del mismo de ancho.
  4. Ajusta la tensión del hilo en la máquina de coser para que las costuras no salgan demasiado tensas. Los bordes los cierras con el dobladillo clásico doble.
  5. Determina el color con el que cubrirás el trozo de madera que utilizarás como cornisa. En su lugar, puedes utilizar la varilla con pegatinas, que se vende junto con soportes de techo.
  6. En la parte inferior de la cortina, cósele un doblés con un ancho que te permita insertar la barra contrapeso, que mantenga estirada la cortina. La puedes aumentar con una plana de aluminio.
  7. En los bajos del dobladillo, cosido en la parte inversa de la cortina, cósele unos ojales para poner los pasadores, y así cuando desees sacudirla o lavarla, sea fácil despegarlas.
  8. Cose los anillos a mano, guiados por el esquema. Une los anillos a la barra de madera mediante clavos. Aquí son necesarios para la fijación del mecanismo de elevación. Los aros para el cordón deben estar situados simétricamente alrededor del eje central de la cortina. Al mismo tiempo, los anillos de los extremos deben colocarse a una distancia de 5 a 10 cm de los bordes de la cortina.
  9. Con la ayuda de pegatinas, sujeta la cortina a la barra preparada. El mecanismo del cordón, fíjalo al marco de la ventana. Empieza ensartar el cordón a través de los anillos, comenzando por el borde inferior. Hazle un nudo abajo, refuérzalo aplicándole pegamento.

    Pasa el cordón a través de todos los anillos, hasta el borde superior. Del mismo modo, hazlo con todas las filas de los anillos. A través de los anillos superiores, los cordones deben ser sacados todos hacia un lado de la cortina. Estíralos, para que se destribuyen uniformemente a todo lo ancho de la cortina. Con cintas de fijación, mantenlos en esta posición.

  10. Ajusta la tensión de las cuerdas. Al reunirlas todas, ata un nudo detrás del último anillo. Luego, pasa los cordones a través del mango para levantar la cortina y, a una distancia de alrededor de 45-50 cm desde el primer nudo, enlaza otro. ¡La cortina romana está lista!

Anímate y verás que, en la práctica, todo el proceso es mucho más fácil que en la descripción. Cortinas de cualquier color y textura están al alcance de tu mano. Además de que crear es una experiencia muy emocionante.

¡Te deseamos descubrir una gran fuente de inspiración, y no te olvides de compartir la técnica de costura de cortinas romanas con tus amigos!

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